domingo, 28 de octubre de 2018

Soberbia

Dime,
que tu nariz no busca más mi olor entre tu almohada.
Dime,
que tus labios ya no extrañan recorrer mi cuerpo.
Dime,
que tu aliento no busca el mío cada domingo por la mañana.
Que has encontrado otros brazos más cálidos que los míos.

Atrévete a mentir

Porque ambos sabemos
que tu corazón no late como con el calor de mis piernas.
Que nadie gime como yo tu nombre.
Que no hay otra piel que te sepa a hogar como la mía.

Porque la ves y por dentro sabes
que nunca vas a tener a alguien como yo entre tus sabanas, en tu hogar, en tu corazón.

A ver, atrévete mentir.