Veo al espejo y he cambiado.
Ver mi espalda tan ahora moldeada, es ver lo que le he quitado de encima: es saber que la he tocado sin manos.
Ver las venas que resaltan en mis manos es ver la vida de mi sangre punzante corriendo por ellas.
Ver mi abdomen fuerte y marcado es sentir todo lo que le he dejado salir de mi estomago, que ya va menos inflado.
El pecho aún no se abre, sigue protegido el corazón. A veces sale.
Las piernas son fuertes aunque poco flexibles, las veo avanzar. A veces son testarudas.
Veo mi cabello corto y sé quién soy, cómo me llamó y para qué decidí quedarme.
Verme en el espejo es ver mi pasado, mi presente y el futuro. Y tengo miedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario